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La rinoplastia no quirúrgica con ácido hialurónico se ha convertido en una técnica popular por su efectividad y mínima invasión. Sin embargo, este procedimiento no está exento de riesgos. Una de las complicaciones más graves es la necrosis cutánea, que puede comprometer la salud y estética del paciente si no se actúa a tiempo.

En este artículo, exploraremos cómo prevenir y tratar esta complicación basándonos en el capitulo 11b: Complicaciones vasculares en rinoplastia no quirúrgica utilizando ácido hialurónico del libro Rinoplastia en el consultorio” de los autores Alessio Redaelli y Frédéric Braccini.

¿Qué es la necrosis cutánea y por qué ocurre en rinoplastia no quirúrgica? 

La necrosis cutánea es la muerte del tejido debido a la falta de irrigación sanguínea. En el contexto de la rinoplastia con ácido hialurónico, ocurre principalmente por embolización arterial, cuando el relleno bloquea un vaso sanguíneo. La región nasal es especialmente vulnerable por su rica vascularización y la conexión con la arteria oftálmica, lo que también puede derivar en complicaciones oftalmológicas graves.

Figura 11b.3. Nuestro protocolo de dosis altas de hialuronidasa. `alt` Necrosis cutánea
Figura 11b.3. Nuestro protocolo de dosis altas de hialuronidasa. El intervalo entre las inyecciones de HYAL depende de los signos clínicos y del momento de la administración. Reproducido con autorización de Rouanet et al.1

Tratamiento de emergencia ante necrosis cutánea 

El éxito del tratamiento depende de la rapidez de la intervención. Ante los primeros signos (dolor y blanqueamiento de la piel), se debe actuar de inmediato: 

  • Inyecciones repetidas de hialuronidasa (HYAL):  
  • Dosis recomendada: 1500 UI diluidas en 1 a 5 cc de solución salina.  
  • Aplicación: con cánula de 25 G para cubrir toda la zona isquémica.  
  • Repetición: varias veces al día hasta que los síntomas desaparezcan.  
  • Medidas complementarias:  
  • Masaje con compresas calientes para mejorar la difusión.  
  • Uso de lidocaína sin adrenalina para tolerancia y vasodilatación.  
  • Terapias coadyuvantes: ácido acetilsalicílico, heparina, corticosteroides, nitroglicerina, oxígeno hiperbárico.  

En casos graves, se recomienda documentar con fotografías y aumentar la frecuencia de las inyecciones si no hay mejoría. 

Figura 11b.4. Técnica de inyección peribulbar. `alt` Necrosis cutánea
Figura 11b.4. Técnica de inyección peribulbar. El HYAL se inyecta en el compartimento orbitario extraconal y se difunde en el espacio intraconal para alcanzar el émbolo de AH. La técnica retrobulbar pretende inyec-tar directamente en el compartimento intraconal, pero debe reservarse para oftalmólogos entrenados. Oa Arteria oftálmica S Ta Arteria supratroclear DNa Arteria nasal dorsal Aa Arteria angularLNa Arteria nasal lateral Ma Arteria marginal SNa Arteria subnasal Ca Arteria columelar IOa Arteria infraorbitaria SOa Arteria supraorbitaria. CRa Arteria central de la retina ICa Arteria carótida interna

Medidas preventivas para evitar necrosis cutánea 

La prevención es clave para reducir riesgos:  

  • Conocer la anatomía vascular y evitar zonas de alto riesgo.  
  • Técnica segura: 
     
  • Inyección bajo el SMAS nasal.  
  • Aspiración negativa antes de inyectar.  
  • Baja presión y volúmenes reducidos.  
  • Uso de cánula roma: reduce el riesgo de oclusión arterial en un 77,1 % frente a la aguja.  
  • Compresión digital, aplicación de hielo y epinefrina previa para disminuir el calibre vascular.  
  • Precaución en narices previamente operadas, ya que presentan mayor riesgo por alteraciones vasculares.  

Editorial Amolca: conocimiento para la práctica segura 

En Editorial Amolca, nos especializamos en ofrecer literatura médica de alta calidad para profesionales que buscan perfeccionar sus técnicas y garantizar la seguridad del paciente. Obras como Rinoplastia en el consultorio son herramientas indispensables para médicos estéticos y cirujanos que desean mantenerse actualizados con protocolos basados en evidencia. 

Conclusión 

Aunque la necrosis cutánea en rinoplastia no quirúrgica es poco frecuente, sus consecuencias pueden ser devastadoras. Por ello, todo profesional debe reconocer los signos tempranos, aplicar un tratamiento inmediato y adoptar medidas preventivas, como destacan Alessio Redaelli y Frédéric Braccini en Rinoplastia en el consultorio.

La formación continua y el conocimiento actualizado son la mejor garantía para una práctica segura y exitosa. 


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