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Este artículo se basa en el libro Revisión de Otorrinolaringología de Cummings, de Harrison W. Lin, publicado por la Editorial Amolca. En él se abordan los fundamentos del sistema inmunitario de la alergia otorrinolaringológica, los mecanismos de hipersensibilidad mediados por IgE, así como los criterios diagnósticos y terapéuticos básicos para su adecuado abordaje en la práctica clínica.
El sistema inmunitario es un conjunto altamente organizado de células, tejidos y moléculas cuya función principal es proteger al organismo frente a agentes externos. Su eficacia depende de la interacción coordinada entre distintos mecanismos que permiten reconocer amenazas, activar respuestas defensivas y generar memoria inmunológica. Comprender esta organización resulta clave para interpretar procesos infecciosos, inflamatorios y alérgicos frecuentes en la práctica clínica.
Inmunidad innata: defensa inmediata y no específica
La inmunidad innata constituye la primera línea de defensa del organismo y actúa de forma rápida frente a microorganismos. Incluye barreras físicas como la piel y las mucosas, así como mecanismos de limpieza como el transporte mucociliar. A esto se suman moléculas bioactivas —citocinas, defensinas y proteínas del complemento— que participan en la señalización inflamatoria y en la eliminación temprana de patógenos.
En esta respuesta inicial intervienen células como neutrófilos y macrófagos, encargados de la fagocitosis, y células dendríticas, que cumplen un rol central al conectar la inmunidad innata con la adaptativa. Mastocitos, eosinófilos y basófilos también participan, especialmente en procesos inflamatorios y alérgicos.

Reconocimiento del patógeno y activación inmunitaria
El sistema inmunitario innato reconoce a los agentes infecciosos mediante receptores especializados capaces de identificar patrones moleculares comunes, como los receptores tipo Toll. Su activación desencadena la liberación de mediadores inflamatorios que amplifican la respuesta defensiva y reclutan más células inmunes, permitiendo contener la infección en sus etapas iniciales.
Dentro de este proceso, el sistema del complemento cumple una función clave al favorecer la opsonización, la atracción celular y la lisis de microorganismos, reforzando la eficacia de la respuesta inmunitaria.
Inmunidad adaptativa: especificidad y memoria
Cuando la respuesta innata no es suficiente, entra en acción la inmunidad adaptativa, caracterizada por su alta especificidad y su capacidad de generar memoria. Esta se divide en inmunidad humoral, mediada por linfocitos B y anticuerpos, e inmunidad celular, a cargo de los linfocitos T.
Los linfocitos T regulan y coordinan la respuesta inmunitaria, promoviendo la eliminación de patógenos o modulando la intensidad de la reacción para evitar daño tisular. Por su parte, los linfocitos B producen inmunoglobulinas con funciones específicas, fundamentales tanto en la defensa frente a infecciones como en las reacciones alérgicas.
Tejidos linfoides y sistema inmunitario de las mucosas
El sistema inmunitario se organiza en órganos y tejidos especializados. Mientras que el timo y la médula ósea participan en la maduración celular, los ganglios linfáticos actúan como centros de activación inmunológica. De especial relevancia es el sistema inmunitario asociado a las mucosas, que protege las vías respiratorias y digestivas mediante una vigilancia constante frente a antígenos ambientales.

Alergia e hipersensibilidad: una respuesta exagerada
Las enfermedades alérgicas se producen cuando el sistema inmunitario responde de forma exagerada frente a sustancias normalmente inofensivas. En la hipersensibilidad tipo I, mediada por IgE, la exposición al alérgeno activa mastocitos y basófilos, con liberación de histamina y otros mediadores responsables de síntomas como congestión nasal, rinorrea, estornudos y broncoconstricción.
La rinitis alérgica es una de las manifestaciones más frecuentes de este mecanismo y suele coexistir con otras patologías respiratorias. Su abordaje combina diagnóstico clínico, control farmacológico, medidas de evitación e inmunoterapia en casos seleccionados.

Conclusión
Comprender la organización y el funcionamiento del sistema inmunitario permite interpretar de manera integral los procesos infecciosos y alérgicos que afectan al área otorrinolaringológica. Este enfoque resulta esencial para una evaluación clínica adecuada y un manejo terapéutico más preciso. El contenido de este blog se basa en el capítulo 8, Alergia otorrinolaringológica, del libro Revisión de Otorrinolaringología de Cummings, de Harrison W. Lin, una obra de referencia que integra los fundamentos inmunológicos con su aplicación clínica en la práctica especializada.
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