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Este artículo se basa en el capítulo 3, Radiofármacos en PET/CT y PET/RM: usos en tumores e infecciones de cabeza y cuello, de la Masterclass Suite i-Oncology PET/CT-RM. Cáncer bucomaxilofacial, de Luis Felipe Colmenter, publicado por la Editorial Amolca. En este capítulo se exploran los principios de los radiofármacos y su aplicación clínica en patologías bucomaxilofaciales, destacando el valor de la imagen metabólica molecular para mejorar el diagnóstico, la estadificación y la planificación terapéutica en tumores e infecciones de cabeza y cuello.
La región bucomaxilofacial representa un reto diagnóstico constante debido a la complejidad anatómica y a la similitud entre patologías benignas, malignas e inflamatorias. En este contexto, las técnicas de imagen metabólica molecular como la PET/CT y la PET/RM se han convertido en herramientas clave para mejorar la precisión diagnóstica, la estadificación y la planificación terapéutica en tumores e infecciones de cabeza y cuello.

A diferencia de las técnicas convencionales, la PET/CT y la PET/RM permiten integrar información anatómica con datos metabólicos y moleculares. Esto resulta especialmente relevante en odontología, donde lesiones líticas mandibulares pueden corresponder a entidades muy distintas, como ameloblastomas, carcinomas de células escamosas u osteomielitis crónica, con implicaciones terapéuticas y pronósticas muy diferentes.
La PET/CT destaca por su accesibilidad y su capacidad para evaluar estructuras óseas, mientras que la PET/RM ofrece una mejor definición de tejidos blandos y una menor exposición a radiación, lo que la hace especialmente útil en la planificación quirúrgica maxilofacial, aunque su disponibilidad sigue siendo limitada.
Principios de los radiofármacos y mecanismos de captación
Los radiofármacos utilizados en PET se clasifican según su mecanismo de acción en trazadores basados en metabolismo, proliferación celular y blancos moleculares. Cada uno aporta información específica sobre la biología de las lesiones maxilofaciales, permitiendo una caracterización más precisa de tumores e infecciones.
El 18F-FDG sigue siendo el radiofármaco más utilizado por su capacidad para detectar áreas de alta actividad glucolítica. Sin embargo, su baja especificidad en contextos inflamatorios posquirúrgicos, frecuentes en odontología, ha impulsado el desarrollo y uso de trazadores más específicos.

Radiofármacos como el 18F-FLT permiten evaluar la proliferación celular, siendo útiles para predecir la respuesta al tratamiento en carcinomas orales. Por su parte, los trazadores dirigidos al estroma tumoral, como el 68Ga-FAPI, han mostrado una alta especificidad para diferenciar procesos malignos de inflamatorios, reduciendo falsos positivos y optimizando la planificación quirúrgica en odontología maxilofacial.
Nuevos radiofármacos y proyección futura
El desarrollo de radiofármacos emergentes, como FAPI-04 y FAPI-46, está ampliando el alcance diagnóstico y terapéutico en cabeza y cuello. Su alta sensibilidad y especificidad permiten una estadificación más precisa, una mejor delimitación de márgenes tumorales y, potencialmente, una reducción de procedimientos invasivos innecesarios. No obstante, su implementación requiere infraestructura especializada y validación clínica adicional.

Conclusión
El uso de radiofármacos en PET/CT y PET/RM ha transformado el abordaje diagnóstico de las patologías bucomaxilofaciales, permitiendo una evaluación más precisa de procesos tumorales e infecciosos en una región anatómicamente compleja. La adecuada selección del trazador, según el contexto clínico y biológico de cada lesión, optimiza la toma de decisiones y la planificación terapéutica. Este enfoque, desarrollado en el capítulo 3 de la Masterclass Suite i-Oncology PET/CT-RM. Cáncer bucomaxilofacial por Luis Felipe Colmenter, consolida a la imagen molecular como un pilar fundamental en el manejo interdisciplinario de las enfermedades de cabeza y cuello.
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